Una novela sobre la pérdida temprana de la infancia, sobre la necesidad de gestionar el dolor y hacer las paces con el pasado para mirar hacia adelante.
Con una voz narrativa tierna y llena de matices, Silvia Panadero nos invita a adentrarnos en el universo de una familia rota.
Un libro lleno de sentimientos encontrados, de afectos y envidias, que nos vuelven a situar en el ojo del huracán de las relaciones humanas.
Es la historia de un abandono. Eva, la pequeña protagonista de la novela, entenderá que, en ocasiones, para seguir viviendo solo nos queda cortar por lo sano. Arrancar de cuajo el dolor como se cercena la cola de una lagartija.